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((**Es6.734**) cada vez más hasta el extremo de que nos vimos obligados a despedirlo. Pero de todos modos es evidente que hemos recibido, especialmente este año, muchas pruebas de la bondad de Dios con el Oratorio. Todos estos hechos demuestran que el Señor reina en nuestra casa, que nos protege y nos defiende, que pone en marcha y hace avanzar todas nuestras cosas. íAy de nosotros, si no correspondemos! Siguió hablando de las visiones mencionadas, contestando a lo que le habían preguntado los clérigos: -Tocante a la Santa Hostia, yo nunca fui favorecido con signos sensibles o apariciones, excepto la multiplicación de las hostias. íFue realmente un hecho hermoso y sorprendente! -Es verdaderamente cierto este hecho?, preguntó uno. -íSí!; es cierto. Una mañana, cuando no había en casa más sacerdote que yo (1854), celebraba la misa de la comunidad, como de costumbre. Después de consumir la hostia y el cáliz, empecé a repartir la santísima comunión a los muchachos. Había en el copón unas pocas Hostias, tal vez diez o doce. Al principio, como se presentaron pocos, no vi la necesidad de partirlas, pero, después de comulgar los primeros, llegaron otros y luego más, de modo que se llenó el comulgatorio tres o cuatro veces. Hubo por lo menos cincuenta comuniones. Yo quería volver al altar, después de comulgar los primeros, para partir las partículas que quedaban; pero, como me parecía ((**It6.971**)) que estaba viendo en el copón siempre la misma cantidad, seguí repartiendo la comunión. Y así continué sin advertir que disminuyeran las partículas y, cuando llegué al último de los que querían comulgar, encontré en el copón, con enorme sorpresa, una sola y con ésta le di la comunión. Y repitió: -Sin saber cómo, yo había visto multiplicarse aquellas hostias. Al llegar a este punto de su relato, escribe don Juan Bonetti. <> Y concluye: <>Decían unos: -Me parece que debe de ser fulano. -Y otros: -Me parece que es mengano. Mas nada de cierto se logró saber. Pero yo supe por un amigo, al que confió el secreto del mismo sujeto que tuvo la aparición del globo, el nombre que deseaba conocer. (**Es6.734**))
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