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((**Es17.369**) horas y jornadas enteras, para poder hablarle. Vióse entre otros a la Duquesa de Parma y al Príncipe Czartoryski que acudía diariamente. Este hubiera querido oírle decir en términos explícitos que se hiciese Salesiano y, al punto, hubiera volado al Oratorio; pero don Bosco evitaba de intento pronunciarse. Nada digamos de las cartas, que le seguían por doquiera y que, las más de las veces, contenían petición de oraciones. Hasta de Rusia le enviaba una mahometana una carta, escrita en buen francés, suplicando le impetrara la curación a un mahometano 1; él mandó que le contestaran en la misma lengua, ((**It17.427**)) el día veintiocho de marzo, agradeciendo su modesta ofrenda de tres rublos y prometiendo oraciones. Se acercaban las fiestas de Pascua y el buen Padre, que no sabía apartar el pensamiento de Valdocco, quiso recibir de allí para el gran día un presente, que representase de manera sensible la comunión espiritual con la familia lejana. Escribía Viglietti a don Juan Bautista Lemoyne 2: <>. Antes de trasladarse a Marsella, fue a Tolón, donde le esperaba con los brazos abiertos el conde Colle. Salió de Niza el día primero de abril. Faltaba poco para la partida, cuando se le presentaron tres señoras, una de las cuales padecía de vértigos, de suerte que no salía de casa hacía tiempo; estaba, además, baldada en todo su cuerpo, y tenía los brazos y las manos doblados y retorcidos como un ovillo. Sólo tenía libres las piernas. Quisieron la bendición de don Bosco, el cual, cediendo a sus ruegos, volvióse a la enferma y le dijo: -Haga lo mismo que yo. Extienda los brazos hacia adelante, abra las manos y golpee una con otra, gritando: íViva María! -Pero, ...yo estoy enferma, contestó la mujer, y no puedo hacerlo. -Ea, ea, obedezca, replicó don Bosco. -No puedo, me duelen todos los miembros. -Usted no tiene fe. Haga lo que le digo. Entonces alargó ella los brazos, abrió los dedos y palmoteaba libremente gritando: íViva María! Sus dos compañeras, fuera de, sí por el estupor, no paraban de llorar. Para animar a don Bosco a emprender el viaje a Tolón, el Conde 1 Ap. Doc. núm. 64. 2 Niza, 31 de marzo de 1885. (**Es17.369**))
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