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((**Es13.512**) Josué Buzzetti no tardó en presentarse a él para retirar los desdichados recibos parciales. Chiuso le recibió como si no supiese que tenía obligaciones con él; pero, temiendo que Buzzetti pudiera enfadarse, le hizo salir amablemente de su despacho y le acompañó a una antesala, donde los secretarios de la Curia podían, desde su oficina, ver cuanto pudiese suceder, a través de la cristalera. Allí Chiuso se hizo de nuevas, le preguntó qué quería de él, afirmó que no le debía nada, y, sacando los recibos parciales, añadió: -Si ustedes se dirigen a mí para cobrar, si ustedes me provocan, yo me serviré de estos recibos para pagarles... íDiríjanse al párroco de San Segundo! Era un verdadero chantaje. Se pretendía que los Buzzetti reconocieran al párroco de San Segundo por su deudor; pero ellos respondían que el contrato lo habían hecho con Monseñor y con nadie más; que no querían, por tanto, renunciar a su derecho, y que, en este sentido, ya se les habían hecho presiones, aun en vida de Monseñor. Quedó, por tanto, Buzzetti como fulminado por un rayo ante aquella intimación. De haber podido, hubiera llorado; le ardían las sienes, no podía hablar, estaba fuera de sí; se encontraba ante un fraude de 80 mil liras y ítramado por un cura! El pobre hombre corrió a desahogarse con don Bosco, que ya estaba informado del asunto. Díjole el Beato: -Ya sé que has leído la cartilla 1 a Chiuso, con tus amigos que te preguntaban sobre lo sucedido. Eso no marcha bien. Buzzetti le respondió que experimentaba tanta repugnancia hacia Chiuso que, si yendo a San Juan 2 para oír misa, hubiese visto a Chiuso en el altar, se habría marchado. Don Bosco replicó: -El sacerdote es siempre sacerdote en el altar. Quédate tranquilo... ((**It13.598**)) Todo pasará; no te desalientes, porque, si te veo abatido, te daré un tirón de orejas. Y no dijo una palabra desdeñosa para Chiuso, ni que se prestase a comparaciones o que recordase hechos pasados. Buzzetti se quedó admirado. Narramos brevemente el epílogo. El canónigo Chiuso sostenía que no sabía nada de ningún contrato de Monseñor Gastaldi con los hermanos Buzzetti para la construcción de la iglesia de San Segundo; que 1 Frase piamontesa para <>. (Poco más o menos, como cuando decimos nosotros: <>). 2 San Juan es la catedral de Turín. (**Es13.512**))
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