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((**Es6.270**) Por la mañana, a la hora de la misa, se cantarán las profecías, habrá una platiquita y después la bendición con Su Divina Majestad. Os aconsejo dos cosas para estos días, a fin de hacer santamente la novena. 1. Acordaos a menudo del Niño Jesús, del amor que os tiene y de las pruebas que de ello os ha dado muriendo por vosotros. Al levantaros en seguida al toque de campana y sentir el frío, acordaos del Niño Jesús que temblaba de frío sobre unas pajas. A lo largo del día animaos a estudiar bien las lecciones, a hacer bien el trabajo, a estar atentos en clase por amor a Jesús. No olvidéis que Jesús crecía en sabiduría, en edad y en gracia delante de Dios y de los hombres. Y sobre todo guardaos por amor a Jesús de caer en cualquier falta que pueda disgustarle. 2. Id a visitarle a menudo. Envidiamos a los pastores que fueron al portal de Belén, le vieron recién nacido, le besaron las manitas y le ofrecieron sus dones. Afortunados pastores, decimos nosotros, y, sin embargo, no tenemos nada que envidiar, pues poseemos la misma suerte que ellos. El mismo Jesús, visitado por ellos en su pesebre, está aquí en el Sagrario. La única diferencia es que los pastores lo vieron con los ojos de la cara y nosotros sólo le vemos con la fe. No podemos hacer nada que más le agrade, que ir a visitarle a menudo. Y de qué manera ((**It6.352**)) ir a visitarle? Primero con la comunión frecuente. En el Oratorio, especialmente durante esta novena, hubo siempre gran interés y gran fervor por la comunión; yo espero que haréis lo mismo vosotros este año. Otra manera es ir alguna vez a la iglesia durante el día, aun cuando no fuera más que un minuto, y rezar un Gloria Patri. Habéis entendido? Haremos dos cosas para santificar esta novena. Cuáles son? Quién sabe repetirlas? Acordarse a menudo del Niño Jesús, acercarse a El con la santa comunión y con la visita en la iglesia. 16 de diciembre Me alegro al ver que las calificaciones de aplicación son buenas porque, siendo así, quiere decir que se estudia y estudiando indicáis dos cosas. La primera, que triunfaréis, la segunda, que sois buenos muchachos. Por consiguiente, este año todos triunfaréis, y no sólo aprobaréis los exámenes finales, sino que ganaréis un premio. Me diréis: -Cómo nos van a premiar a todos? Sólo se dan premios a algunos; de otro modo, don Bosco se arruinaba totalmente si hubiera de premiar a todos nosotros. -Pero yo os respondo que no serán premiados sólo algunos, sino todos los lo merezcan. Si todos merecen premio, todos lo tendrán y el último día del curso invi-taremos a los padres, a los párrocos, a los alcaldes, a los amigos y íqué hermoso triunfo tendrá entonces el que haya estudiado! Además, si no todos obtuvieran sobresaliente en todas las asignaturas, no es un hermoso premio poder decir: hice cuanto pude, Dios está contento de mí, mi conciencia rebosa de consuelo, he enriquecido mi mente con útiles conocimientos? Pero he dicho también que las buenas notas indican que sois buenos, porque el medio que más estimula al estudio es la piedad. Esto significa que la novena de Navidad se hace con fruto y que el Niño Jesús os ha enardecido para hacer el bien. íAnimo, pues! Que este fuego no sea solamente para una semana, sino para todas. Los que merezcan un optime (sobresaliente), que lo sigan mereciendo siempre; los que saquen una nota suficiente, aunque inferior al sobresaliente, anímense y díganse a sí mismos: si éste y aquél ((**It6.353**)) han sacado sobresaliente, por qué no lo puedo sacar yo también? No quiero quedarme atrás de los demás. (**Es6.270**))
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