Regresar a Página Principal de Memorias Biográficas


((**Es18.311**) dar lectura al discurso acostumbrado del viernes santo en la academia de la Arcadia; el año 1877 acompañó en su visita ad límina, a monseñor Aneyros, arzobispo de Buenos Aires; el 1878 hizo delicados e importantes servicios a la Iglesia durante el Cónclave y predijo la tiara al cardenal Pecci; el 1880 León XIII le confió la construcción de la iglesia del Sagrado Corazón en el Castro Pretorio. La persuasión de que don Bosco era un santo se había abierto camino en todos los ambientes romanos. La penúltima vez que se volvió a poner en camino hacia Roma, el año 1884, fue para deshacer el cúmulo de resistencias que se oponían a la concesión de los privilegios. Hacía ya diez años que los imploraba. Finalmente la intervención directa de León XIII venció todas las dificultades. -Vuestra vida pertenece a la Iglesia, le dijo el Papa en aquella ocasión. Todo este conjunto de recuerdos debió pasar y repasar por la mente de don Bosco, a medida que se iba alejando de Roma aquel día dieciocho de mayo de 1887, con la convicción de no poder volver más a verla. Con el cuerpo quebrantado, pero con el espíritu lleno de vida, repetiría para sus adentros: cursum consummavi, disponiendo su alma para el supremo viaje hacia la cumbre Di quella Roma onde Cristo Š Romano 1. 1 DANTE, La Divina Comedia, Purg., XXXII, 102. Dante quiere significar la Roma celestial, en donde Cristo es ciudadano, y por tanto el paraíso. (**Es18.311**))
<Anterior: 18. 310><Siguiente: 18. 312>

Regresar a Página Principal de Memorias Biográficas


 

 

Copyright © 2005 dbosco.net                Web Master: Rafael Sánchez, Sitio Alojado en altaenweb.com