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((**Es17.505**) en vida de don Bosco escisiones entre sus diferentes casas y tampoco se manifestó a su muerte movimiento alguno colectivo ni individual contra sus disposiciones, y la marcha siguió su camino como cuando él las gobernaba>>. Con las palabras dichas más arriba el Santo apunta también a la inmadurez de los sujetos enviados a las casas. Si don Bosco hubiese esperado para actuar hasta haber tenido hombres perfectos, habría muerto ((**It17.588**)) dejando una triste herencia; pero, sobre este punto, es claro y decisivo el juicio de monseñor Tasso, obispo de Aosta, exalumno del Oratorio y sacerdote paúl. En su deposición sobre la prudencia del Siervo de Dios, se expresó en los términos siguientes 1: Pareció a algunos que traspasaba los límites de la prudencia, al emprender obras grandiosas sin los medios adecuados y al enviar para dirigir los primeros colegios e institutos a hombres que no parecían suficientemente preparados; pero en esto yo admiro más su gran confianza en Dios y, visto el óptimo resultado de aquellos institutos, puedo y debo deducir que poseía luces especiales del cielo>>. 1 L. c. $ 94. (**Es17.505**))
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