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((**Es17.321**) que está siempre dispuesto a obedecer y ruega que se le avise; pero, una vez avisado, se disculpa con los compañeros, murmura y no reconoce nunca su culpa; es la desesperación de los asistentes. ->>Y cómo anda de salud? -No tiene mucha y padece de hernia. Al llegar aquí informó don Celestino Durando de que, ya en Alassio, no lo querían en absoluto y se habían negado a tenerlo aun pocos días durante las vacaciones. Don Miguel Rúa declaró que estaba convencido de que, si se le aceptaba, sería una carga para la Congregación. Pero don Bosco, sin darse por vencido, preguntó: ->>No se podría sacar provecho de él como coadjutor? -Sabe apañárselas en el mundo, contestó don Julio Barberis, y suele tener éxito en casi todo. ->>Se le podría colocar en la librería? -No me parece conveniente. Podría ser peligroso en medio de los jovencitos. Es muy poco seguro en la virtud y su pasado no da seguridad. -Y en cuanto a fidelidad, >>se puede estar seguro de él? -Su padre, notó don Miguel Rúa, dejó en Alassio una deuda de seiscientas liras. Don Julio Barberis insistió en que se tomase una decisión, pues ya se le había negado la profesión dos veces. El Santo concluyó: -Bueno; dígasele que don Bosco le ha defendido, pero que se opuso el Capítulo y don Bosco no puede hacer prevalecer su opinión contra la del Capítulo. La sentencia del Capítulo fue que el joven dejase la sotana y pasase, por entonces, a la tipografía, como coadjutor 1. Don Juan Bautista Lemoyne dejó escrito este comentario acerca del acta de esta discusión: <((**It17.372**)) hecha por don Bosco en torno a la conducta de este joven. Y siempre hizo lo mismo para todos los que eran rechazados de la Congregación. Quería que cada votación se apoyase en los datos discutidos y comprobados, y no en voces vagas y en la simple opinión, aun cuando ésta fuera la de la mayoría. Con sus interrogatorios controlaba los votos, aun los que parecían más justos. Con este proceder, enseñaba a sus hijos el método prudente y desapasionado a seguir en estos juicios. Pero él muchas veces se convertía en abogado defensor de los jóvenes y, a veces, se le vio recomendarlos a los miembros del Capítulo antes 1 Actas del Cap. Sup. 6 de septiembre de 1884. (**Es17.321**))
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