Regresar a Página Principal de Memorias Biográficas


((**Es16.275**) de la Sede Apostólica, había hecho diligencias varias veces, para que, restablecidos estos derechos, se arreglase amistosamente la dolorosísima discordia por la cual Italia había sido arrancada del paternal abrazo>>. Pasando ahora a las impresiones, que el joven levita recibió en aquel único encuentro con el Siervo de Dios, debemos reconocer que debieron ser muy profundas, al ver cómo, después de tanto tiempo, las recuerda con tanta fuerza y cariño. <>. Más que pasajero conocimiento, llama él antigua amistad a su relación con don Bosco, amistad que <> 2. Se complace, pues, el Padre Santo no sólo por ser uno de los admiradores de don Bosco, sino por haber sido <((**It16.326**)) glorioso veterano del sacerdocio y del apostolado católico y un joven sacerdote>> 3. No basta. En 1929, después de recordar la <> de haber pasado con don Bosco no unas horas, sino la de haber sido huésped dos días en su casa <>, había dicho que gozaba al sentirse por ello, en cierto modo, parte de su gran familia 4. Y, diecisiete días después, repetía 5: <(**Es16.275**))
<Anterior: 16. 274><Siguiente: 16. 276>

Regresar a Página Principal de Memorias Biográficas


 

 

Copyright © 2005 dbosco.net                Web Master: Rafael Sánchez, Sitio Alojado en altaenweb.com