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((**Es14.717**) en explicar palabra por palabra las respuestas. El mover los afectos toca al predicador. No nos dejemos arrastrar por la pequeña vanidad de hacernos alabar, porque decimos cosas bonitas. El Señor nos pedirá cuenta de si hemos instruido a los muchachos y no si los hemos divertido. 3.° No apartarse nunca del catecismo para hacer ostentación de ciencia teológica. Explicarlo fielmente a la letra. Los muchachos no entienden ciertos razonamientos y caen en el error o se escandalizan. El catecismo breve no es solamente símbolo de la fe, sino también regla de conducta para obrar. Por lo tanto, admítanse pura y sencillamente sus teorías, sin añadir ni quitar nada. Para los muchachos, el catecismo breve debe ser como la Biblia o santo Tomás para los teólogos. Es el compendio de la ciencia adaptado a su edad. No nos creamos más doctos y más prudentes que los santos obispos que lo redactaron. Por ejemplo: el catecismo dice que los pecados dudosos deben confesarse como dudosos y los ciertos como ciertos. Los teólogos sostienen que no estamos obligados a confesar los pecados dudosos; pero sabrán los muchachos >>qué quiere decir pecado dudoso? No, antes bien, meterán ((**It14.839**)) entre los dudosos, ciertos pecados de los cuales tienen más vergüenza y, de ahí, los sacrilegios. Y así sucesivamente. 4.° Si el catequista tiene un puesto en alto, desde donde poder ver a todos los muchachos, esté sentado, pero, si está al mismo nivel que los muchachos, permanezca en pie. REGLAS PARA EL ESTUDIO 1.° Estar atentos a los libros que leen los muchachos e inspeccionar con frecuencia los pupitres y examinar los cuadernos. Observar si alguno, al terminar el estudio, cierra y guarda libros en el bolsillo. 2.° Observar si hay demasiada amistad entre jóvenes vecinos y avisar al consejero escolástico para que los cambie de lugar. 3.° Exíjase que todos tengan las manos sobre el pupitre, por educación, porte respetuoso y prohibición de jugar. Pero siempre prudencia y sencillez, al dar este aviso. 4.° No se permite que varios jóvenes salgan al mismo tiempo para sus necesidades y sólo el jefe (asistente) conceda el permiso. 5.° Impídase absolutamente pasarse papelitos. No se admitan pretextos o necesidad de pedir libros, cuadernos, explicaciones de lecciones. Todos deben tener lo necesario para estudiar. Atentos a las cartitas cariñosas que, casi siempre, se escriben y se pasan durante el estudio. Cuando se encuentre alguna, entréguese al consejero escolástico, que castigará con severidad al culpable como trasgresor del deber de estudiar. Atención a ciertas señas, a ciertos telégrafos y a los alfabetos convencionales. 6.° Se sabe que muchos desórdenes morales empezaron por ciertas palabras leídas en el diccionario. Con este arte, un muchacho busca la manera de explorar el corazón de un compañero y conocer sus inclinaciones. Si uno pasa a otro un vocabulario señalado, y a veces con una señal sobre una palabra indiferente que precede a la maliciosa, obsérvese la expresión de quien la recibe. Si se puede impedir este mal, se obtendrá una gran victoria. 7.° Todos los asistentes consideren como un deber manifestar toda sospecha. 8.° Vigílense los que salen del estudio durante el tiempo de las confesiones. (**Es14.717**))
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