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((**Es11.151**) Don Bosco refirió de buen grado lo acordado en Roma y con los de Argentina, según ya se ha dicho en el capítulo séptimo. De América pasó a Italia. Aquí había peticiones para colegios de muy distintos lugares; una desde Bassano, pero eran muchos los gastos que se requerían para la adaptación del edificio que ofrecían y para amueblarlo; otra desde Cremona, cuyo Obispo era el que invitaba y no había mucho que gastar. Estaba también Crema, pero parecía preferible Como, que presentaba más ventajas. En Milán no faltaría nada, salvo que monseñor Calabiana preveía el peligro de que, si fundaban allí los salesianos, se llamaría mucho la atención y temía que los colegios ya existentes sufrieran algún perjuicio. Lo mismo ocurría en Rho, donde parecía que todo estaba concluido, y se suscitó la misma preocupación. Por otra parte, don Bosco tenía siempre su punto de vista en lo referente a estos asuntos. Las autoridades escolásticas de toda Lombardía eran enemigas de los curas y se oponían a ellos, y como él no quería comprometer ((**It11.171**)) el porvenir, procuraba mantener buenas relaciones con las autoridades. Si, por consiguiente, la Delegación provincial de estudios se mostraba contraria, renunciaría por el momento a Lombardía. -<>. Por desgracia en aquellos años se habían nombrado unos <> para la Delegación de Enseñanza en Lombardía, como aseguró don Celestino Durando; los cuales, a lo sumo, no molestarían mucho a los salesianos, pero tampoco les ayudarían en nada. -Pues bien, intervino don Bosco, <>. Don Miguel Rúa hizo entonces la observación de que, existiendo ya suficientes colegios en los Estados Sardos, parecía convenientes abrir otros fuera de allí. Don Bosco respondió enseguida que el cardenal Berardi tenía muchos deseos de que se abriera uno en Ceccano; pero que, hasta aquel momento, no se había concretado nada. Por eso pensaba abandonar la idea; sobre todo porque importaba mucho organizar bien la Obra de María Auxiliadora y especialmente porque era necesario conservar personal para América. Y del exterior al interior. Varios socios estaban en las condiciones requeridas para recibir las órdenes sagradas, pero sólo habían profesado con votos trienales. Y, dado que contaban con la posibilidad de (**Es11.151**))
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