Regresar a Página Principal de Memorias Biográficas


((**Es7.418**)((**It7.489**)) CAPITULO XLVIII FIN DE CURSO -UNA MIRADA RETROSPECTIVA -EL CAFE DE NUESTRA SEÑORA DE LA CONSOLACION: DESCORTESIA Y CARIDAD -UN ALUMNO MAS EN EL ORATORIO: TRES AÑOS CON DON BOSCO; RECONOCIMIENTO; PERSEVERANCIA EN EL BIEN -FRANCISCO BESUCCO: SUS PRIMEROS COLOQUIOS CON DON BOSCO; EL RECONOCIMIENTO A LOS BIENHECHORES; INGENUIDAD; ALGUNAS DE SUS VIRTUDES -DON BOSCO NO PERMITE LOS PASEOS EN LAS VISPERAS DE FIESTA CON los exámenes finales y la solemne distribución de premios terminaba el curso de 1862-63, en los últimos días de julio. Muchos alumnos debían volver a sus casas para regresar después al Oratorio, en el tiempo fijado: otros dejaban aquel asilo de paz para ingresar en el Seminario, para dedicarse a una profesión liberal o comercial, o bien a empleos ya prometidos. Todos reconocían que don Bosco les había abierto un camino honrado para entrar en sociedad y les había asegurado el porvenir. Muchos habían recibido durante varios años el alimento del cuerpo, de la inteligencia y la vida del alma. Por eso se estrechaban a su alrededor con vivo afecto al despedirse. Había uno entre ellos que parecía sentir más gratitud que los demás, porque durante tres años había encontrado en el siervo de Dios un verdadero padre. Y ahora debía dejarlo. Daremos algunas noticias de este joven porque es como el representante de cientos de compañeros que, como él, fueron salvados por la caridad de don Bosco; correspondieron a la educación recibida y vivieron y murieron como buenos cristianos. Vengamos al caso. Entró don Bosco, en otoño de 1860, en un café ((**It7.490**)) llamado de la Consolación, por estar junto al célebre Santuario de tal nombre, y se colocó en un salita apartada para leer tranquilamente la correspondencia que solía llevar consigo. Había en el establecimiento un mocito de café, desenvuelto y cortés, que servía a los que llegaban. Se llamaba Juan Pablo Cotella, natural de Cavour (Turín) y tenía trece años de edad. Se había escapado de casa en el verano de aquel mismo año, porque no aguantaba las riñas y la severidad de sus padres. (**Es7.418**))
<Anterior: 7. 417><Siguiente: 7. 419>

Regresar a Página Principal de Memorias Biográficas


 

 

Copyright © 2005 dbosco.net                Web Master: Rafael Sánchez, Sitio Alojado en altaenweb.com