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((**Es4.573**) de no cambiar sin comunicarlo al Superior; y esto para cerciorarse de que el alumno se acerca a los santos sacramentos, y también para que sea regularmente dirigido por el mismo Director; ya que necesitan mayor cultura espiritual los que se entregan al estudio, en el que todo es trabajo de espíritu. Pero aún es más necesario tener un mismo confesor, para que, al acabarse los cursos de latín, se encuentre él en situación de juzgar con fundamento sobre la propia vocación. 4. Tenga cada uno plena confianza con el confesor y manifiéstele regularmente todo su interior y siga sus consejos: esto es de la máxima importancia, porque obrando de este modo el confesor podrá darle los avisos más adaptados al bien de su alma. CAPITULO II El estudio 1. El horario del estudio varía de acuerdo con el horario de las escuelas, pero todos deben uniformarse a él. 2. En el estudio habrá un asistente, el cual es el responsable de la conducta que cada uno observa en él, tanto en la diligencia como en la aplicación que pone. En cada banco de estudio hay un decurión para ayudar al asistente. 3. Cada sábado se celebrará una reunión para los estudiantes, en la cual el asistente dará su parecer sobre la buena o mala conducta de cada uno y propondrá lo que mejor pueda contribuir al progreso en el estudio y la piedad. 4. El que no sea asiduo en el estudio, o estorbe, será avisado; si no se enmienda, será destinado enseguida a otros quehaceres. El tiempo es precioso, por eso se deben quitar todos los obstáculos que pueden impedir aprovecharlo bien. 5. Para ayudar al exacto aprovechamiento del mismo, y para que haya en la Casa un lugar, donde todos puedan tranquilamente leer o escribir según su necesidad sin ser estorbados, se deberá observar por todos y en todo tiempo, riguroso silencio en el estudio. 6. Quien no tenga temor de Dios, abandone los estudios, porque trabaja en vano. La ciencia no entra en una alma malévola, ni habita en un ((**It4.747**)) cuerpo esclavo del pecado. In malevolam animam non introibit sapientia, nec habitabit in corpore subdito peccatis (en alma (**Es4.573**))
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