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((**Es3.292**) a hacer de todo un poco: el que no es capaz de cortarse las uñas de ambas manos, tampoco llegará a saber ganarse el pan. Se le acerca un chavalín quejándose de los insultos recibidos y los desprecios que le han hecho los compañeros. Se sienta en un taburete a los pies de la buena mamá; está a punto de sonreír, mientras se enjuga con la mano las últimas lágrimas. Margarita le ha contando un chiste y le regala un racimo de uvas. Era admirable, en casos semejantes, para consolar ((**It3.374**)) al afligido. Decía: ->>Y lloras solamente por eso? Eres un cobarde. >>No sabes que hay que tener paciencia? Sólo en el paraíso estarás tranquilo. Porque es sabido: no hay peor país para vivir que este mundo. O bien: en todas casas cuecen habas y en la mía a calderadas. Un muchacho poco juicioso está rompiendo un pañuelo usado para hacer una pelota o deshaciendo un libro viejo para divertirse. Lo sorprende Margarita, le quita aquello de las manos y le dice: ->>Por qué lo echas así a perder? >>Que ya no sirve? Todo sirve en este mundo: un grano no hace granero pero ayuda al compañero. Y repetía este proverbio cuando hablaba del valor del tiempo, de que se debían cuidar las cosas más pequeñas y desempeñar simultáneamente varios oficios, cuando se podía. Algunas veces lograba un picaruelo hurtarle una cebolla o algo semejante, y alegre la enseñaba a escondidillas a un compañero que estaba en acecho observando. Sorprendíale Margarita por el rabillo del ojo en aquel momento y le decía: -íBravo, hombre! >>No te cosquillea la conciencia? Claro, hay quien siente las cosquillas y hay quien no. Era una frase que ella repetía siempre que alguno se excusaba al ser reprendido o decía: >>qué mal he hecho yo? Y cuando un alumno no se corregía de un defecto y alguien lo excusaba diciendo que era joven y que entraría en razón más adelante, ella respondía: -Chi a venti non sa, a trenta non fa e sciocco morrá. (Quien a los veinte no sabe, a los treinta no hace y tonto morirá). Tenía a flor de labios ciertas agudezas para enseñar a los muchachos los principios de buena educación, comunes a toda clase de (**Es3.292**))
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