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((**Es17.456**) Pero antes que la invitación fuera comunicada al público, León XIII hizo el día 1.° de febrero de 1885 una modificación al proyecto de Alimonda. Quiso que se estableciese un centro único para recoger los donativos destinados a la construcción de la fachada, en la persona del mismo Cardenal, y que todo el dinero de los donantes italianos fuese remitido al Vaticano. Don Bosco captó en seguida los inconvenientes que podrían surgir de esta disposición, tanto más cuanto que sus preocupaciones recibieron muy pronto una elocuente confirmación. El Superior General de los Hermanos de la Doctrina Cristiana, cuando fue a Turín el día quince de febrero con las veinte mil liras de sus religiosos 1, no las pudo entregar a don Bosco, sino que debió llevarlas a Roma, pues tenían carácter de contribución a los gastos de la fachada, y sabía por el Santo cuál era la voluntad del Papa. íPero cuántas vueltas y revueltas debió dar don Francisco Dalmazzo para lograr disponer de aquella cantidad! 2. Mientras tanto aumentaban las deudas. Por añadidura, la contabilidad ((**It17.530**)) marchaba muy mal, porque don Francisco Dalmazzo no entendía mucho de obras ni tenía tiempo para ocuparse seriamente de las cuentas, de modo que las salidas quedaban sin registrar. Don Miguel Rúa, que había ido a visitar en el mes de mayo a los Salesianos y a las Hermanas de Sicilia, habría querido examinar el estado de los gastos hechos, pero necesitaba para ello más días de los que él disponía. Por tanto, propuso en la sesión capitular del día doce de junio la suspensión de las obras, hasta llegar a un arreglo total de las cuentas. Don Bosco dijo: -Escríbase a don Francisco Dalmazzo en este sentido: suspéndanse los trabajos, y, mientras tanto, averígüense cuánto cuestan las obras y compras ya hechas y, después, si hace falta, irá a Roma don Antonio Sala para cerrar personalmente el contrato con el contratista Cucco. Hay que pensar seriamente en los medios. El Padre Santo ha entregado las veinte mil liras ofrecidas por los Hermanos de la Doctrina Cristiana de Francia. En cuanto al proyecto del Cardenal Alimonda para la invitación a los católicos italianos por medio de los Obispos, el Papa lo ha aprobado; pero ahora parece que el Secretario de Estado lo ha limitado a la diócesis de Turín. El cardenal Alimonda piensa volver a escribir. Mientras tanto, yo escribiré al cardenal Secretario de Estado, para que nos ayude, ya que son muchas las limosnas que van al Papa para la iglesia del Sagrado Corazón. 1 Véase Vol. XV., pág. 358. 2 Véase, Ap., doc. núm. 80. (**Es17.456**))
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