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((**Es17.31**) Don Bosco no acudió por su mal estado de salud. Presidió el Cardenal, que iso, además, hablar y pronunció un discurso muy importante, en el que justificó públicamente su afecto a la obra salesiana, demostrando que ella poseía el espíritu del Evangelio, es decir, el espíritu de Jesucristo 1. Estas reuníones de Cooperadores se celebraron en diversos lugares de Italia; pero nos limitaremos a mencionar solamente la de Padua, que se debió en gran parte a las diligencias de la condesa Bonmartini 2. Se celebró el día veinte de enero en la iglesia de San Francisco; los alumnos cantores del colegio de Este interpretaron bonitos números musicales. Habló don Pedro Pozzan, enviado por el mismo don Bosco. El Obispo, monseñor Callegari, que honró con su presencia la piadosa reunión, quiso decir algo muy justo ((**It17.25**)) y oportuno, calificando a don Bosco de hombre de Dios, hombre de la Providencia. Se detuvo sobre todo para hablar de los Cooperadores. -No están solamente, dijo, para ayudar a las obras de don Bosco, sino para bien de la Iglesia universal y, especialmente, de las respectivas diócesis, y son ellos otros tantos brazos que quieren ayudar a los obispos y párrocos. Después respondió a una objeción, que se iba haciendo acá y allá: -Se nos recomiendan mucho las obras de don Bosco, decían algunos, pero, >>es que nosotros no tenemos también obras que fundar y sostener? >>No hemos de atender primero a las nuestras? El Obispo contestó que ayudar a las obras de don Bosco era favorecer a toda la Iglesia; porque don Bosco no limitaba su acción únicamente a la ciudad de Turín, sino que la extendía a toda la juventud y a la restauración cristiana de la sociedad. Por consiguiente, Monseñor invitaba al clero y al pueblo a inscribirse entre los Cooperadores Salesianos, cuya difusión en su diócesis consideraba como una bendición del cielo. Cuando don Bosco oyó la relación de este discurso, quedó tan contento que, el dieciséis de febrero, conversando acerca de los Cooperadores con Lemoyne, le manifestó su satisfacción: -He estudiado mucho la manera de fundar los Cooperadores Salesianos. Su verdadera finalidad inmediata no es la de ayudar a los Salesianos, sino la de prestar socorro a la Iglesia, a los obispos, a los párrocos, bajo la alta dirección de los Salesianos, en obras de beneficencia, como la catequesis, la educación de los niños pobres y otras 1 Apéndice, Doc. núm. 4. 2 Véase Vol. XV, pág. 573.(**Es17.31**))
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