Regresar a Página Principal de Memorias Biográficas


((**Es17.120**) Sumo Pontífice se alegró mucho. Monseñor Vitelleschi parecía favorable. Prometía, aseguraba todo su apoyo, de suerte que yo confiaba plenamente en él, teniendo como cierto el buen resultado del asunto. Pero, cuando se reunió la Sagrada Congregación, Vitelleschi se mantuvo tan resueltamente contrario, que todos los Cardenales, antes favorables a nosotros, votaron negative 1. La segunda noticia, que le llevó don Francisco Dalmazzo a Sampierdarena, pareció que debía quitarle todo temor del lado más difícil. Es sabido que el más enérgico opositor a la concesión de los privilegios era el cardenal Ferrieri, a quien, por ser Prefecto de la Congregación de Obispos y regulares, correspondía de oficio tratar todo el asunto 2. Pues bien, ocurrió que este Eminentísimo Cardenal sufrió el veinticinco de marzo un ataque de parálisis, que le dejó sin fuerzas, y, mientras se encontraba en peligro de vida, se mostraba propenso a ceder sobre aquellos benditos privilegios, si curaba. En los primeros días, la singular coincidencia de aquel veinticinco de marzo debió tenerlo algo preocupado. El hecho es que mandó varias veces avisar al Procurador que presentara rápidamente una lista detallada de los privilegios que se deseaban. Don Bosco, más positivo que don Francisco Dalmazzo, observaba: -Puede ser que Ferrieri se sienta movido a ceder más por las cartas del cardenal Alimonda que por su enfermedad... ((**It17.132**)) Desde luego, especificar detalladamente los privilegios es un trabajo ímprobo. Don Francisco Dalmazzo sólo estuvo allí dos horas y partió para Roma, donde al poco tiempo menguó su optimismo, puesto que el ilustre enfermo, por quien don Bosco había ordenado oraciones, apenas desaparecido el peligro, volvió a alegar los consabidos motivos para la consabida denegación. Tenía arraigada en el alma la convicción de que la Congregación de don Bosco no podría sobrevivir a su Fundador. El cardenal Nina, como lo había prometido, defendió con celo la causa de don Bosco ante el Padre Santo, como él mismo lo refirió a don Francisco Dalmazzo. -Padre Santo, habíale dicho, >>por qué no conceder estos privilegios también a don Bosco? >>Acaso su instituto es distinto de los demás? Ahora bien, si se conceden estos privilegios a los otros, >>por qué 1 Estas y otras noticias del capítulo segundo proceden de unas notas de viaje tomadas por don Julio Barberis, que acompañaba al Santo por Francia. 2 A él aludía el cardenal Nina en la carta que acabamos de presentar. (**Es17.120**))
<Anterior: 17. 119><Siguiente: 17. 121>

Regresar a Página Principal de Memorias Biográficas


 

 

Copyright © 2005 dbosco.net                Web Master: Rafael Sánchez, Sitio Alojado en altaenweb.com