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((**Es13.49**) mañana hubiese él enviado los jesuitas al Espíritu Santo, toda una turba de gente de la cáscara amarga habría revuelto el Hospital antes de cerrarse el día, pidiendo frenéticamente la expulsión de los Padres, y también se dignó añadir que, puesto que los salesianos habían dado una buena prueba, no se veía la necesidad de llamar a otros. -Id, dijo después al Prelado, y decid vos mismo a don Bosco que estoy contento de él; decidle que lleve él la dirección y que mande venir pronto a sus hijos. Es más; quiero que cada salesiano reciba su sueldo de la administración del Instituto y se le provea de todo lo necesario. El Padre Santo ya había dicho también a persona de su confianza: -íBuscan todos los medios para hacerme quedar mal! íEl pobre don Bosco es generoso y hace todo lo que puede! Y no paró ahí el Papa. Para evitar que maledicencias, entremetimiento o molestias de cualquier clase enredaran la obra del Beato, estableció que el Director salesiano de los Conceptinos dependiera directamente del Papa y que, una vez al mes, acudiese normalmente a audiencia. Don Bosco se alegró muchísimo de esta disposición por el provecho que de ella podía sacar la Congregación para la gestión de sus asuntos. El deus ex machina 1 que movía todo esto era monseñor ((**It13.47**)) Fiorani, comendador del Espíritu Santo. Ante cualquier motivo, manifestaba cada día más algunas de sus opiniones personales que no se conciliaban con las intenciones manifestadas por el Papa. Su punto capital radicaba en que debía haber dos dirigentes con el título de Visitadores Apostólicos, uno en la persona de don Bosco para lo espiritual y otro en la de Monseñor para lo material. >>Pero cómo hubiese podido vivir una familia de tal suerte, con dos cabezas? Don Bosco estaba convencido de que la reforma del Instituto de aquella manera era como querer escribir en el agua. Quería hablar seriamente de ello con el Papa; pero ya no le fue posible obtener audiencia, de modo que hubo de resignarse a concluir las negociaciones por medio del mismo monseñor Fiorani. En definitiva, éste le notificó que era voluntad del Papa que se llegase a la conclusión de aquella división de poderes. Cuando don Bosco oyó esto se calló y aceptó el experimento. Decimos experimento, porque él consideró siempre como transitorio tal estado de cosas, ya que por lo menos lo creía ineficaz para el 1 Locución latina, para señalar, en sentido figurado, a una persona capaz de resolver situaciones difíciles y complejas. (N. del T.) (**Es13.49**))
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