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((**Es10.401**) de don Bosco, que repetía a todos que el nuevo Gobierno no sería temporal y de corta duración, sino un gobierno normal que no dejaría de existir tan pronto, y que, por tanto, convenía aceptar el ofrecimiento para impedir mayores daños a la juventud. El Papa no tardó en compartir el pensamiento de don Bosco y se inclinaba a aceptarlo; pero el Cardenal Secretario de Estado y otros Prelados, considerándolo como un formal reconocimiento del nuevo estado de cosas, y casi un acto de adhesión y de conciliación, fueron de parecer contrario, y se rechazó el ofrecimiento. Se había concedido un año para tal inscripción y no se presentó nadie. De este modo los antiguos maestros y profesores del Estado Pontificio perdieron su derecho a enseñar, que era precisamente lo que deseaban las sectas. El día 30 de junio abandonaba Florencia el ministro Lanza con casi todos sus ministros, camino de Roma. El 2 de julio hacía Víctor Manuel su entrada solemne en la capital. Don Bosco sostuvo todavía un coloquio con el Ministro después de las audiencias pontificias. En él expuso claramente sus pensamientos con respecto a las negociaciones; observó que, como el Papa no estaba dispuesto a concesiones, que hubieran resultado humillantes ((**It10.436**)) a su dignidad, era un acto de buena política no poner obstáculo alguno al ejercicio de la autoridad espiritual. Empezó el Ministro a hacer sus observaciones, pero don Bosco, que estaba muy cansado (íquién sabe lo que había trabajado en aquellos días, sin un secretario a su lado!) se durmió. El Ministro se calló y le dejó descansar tranquilamente. Cuando despertó, después de reír por lo sucedido, reanudaron los razonamientos y no tardó don Bosco en darse cuenta de que se buscaban pretextos para dar largas al asunto. Salía don Bosco de la audiencia y entraba Buscaglione, el gran Oriente de la Masonería, muñidor de noticias para la agencia Stéfani. Lanza le preguntó: ->>Sabe usted quién era ese cura que acaba de salir? -íLe he visto, pero no me he fijado! -íEra don Bosco! ->>Don Bosco? Hace tiempo que le conozco. Y el Ministro le contó cómo se había dormido en el sillón. En una de las mencionadas audiencias, no sabemos si en Florencia o en Roma, Lanza le pidió noticias del Oratorio de Valdocco y le propuso que abriera un correccional para jóvenes díscolos y abandonados en alguna casa religiosa. (**Es10.401**))
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